El Objeto Cuádruple

El modelo de objetos cuádruples de Graham Harman ofrece un marco sólido para comprender las complejidades de los objetos y sus interacciones, enfatizando la distinción entre su existencia independiente y la forma en que se perciben.

Al distinguir entre los aspectos reales y sensuales de los objetos y sus cualidades, Harman proporciona un marco que se adapta a la complejidad de las interacciones entre los objetos y sus entornos. Este modelo tiene como objetivo proporcionar una explicación integral de los objetos y sus interacciones, desafiando los enfoques tradicionales de la filosofía. El modelo de Harman divide los objetos en cuatro componentes: objeto real, cualidades reales, objeto sensual y cualidades sensuales.

La estructura cuádruple de los objetos #

Objeto real #

El Objeto Real se refiere al objeto en sí mismo, independientemente de la percepción. Los objetos reales existen independientemente de cualquier relación o percepción. Poseen un núcleo sustancial que no puede ser captado o agotado por completo mediante ninguna interacción o descripción. Por ejemplo, un árbol, como objeto real, tiene una existencia y cualidades más allá de lo que podemos percibir o comprender. Harman enfatiza que “todo lo que está dentro y fuera de la mente es un objeto que tiene y no tiene cualidades” (Harman, 2011, p. 9).

Los objetos reales se caracterizan por su alejamiento de la interacción directa, lo que significa que su verdadera naturaleza siempre está parcialmente oculta. Esta retirada indica que cualquier encuentro con un objeto sólo revela una fracción de su plena realidad. Harman explica que “los objetos reales se repliegan en sí mismos y solo experimentamos sus emanaciones sensuales” (Harman, 2017, p. 13).

Cualidades reales #

Las Cualidades Reales son las propiedades o características inherentes de los objetos reales, que existen independientemente de cualquier observador o interacción. Las cualidades reales contribuyen a la identidad y esencia del objeto. Por ejemplo, la estructura molecular de un árbol o su composición genética son cualidades reales. Harman sugiere que “la realidad de una cosa es su realidad interna, que no es más que un carnaval o caleidoscopio de elementos” (Harman, 2011, p. 3).

Las cualidades reales son aquellos aspectos de un objeto que contribuyen a su ser pero que no son directamente accesibles a través de la percepción. Existen en el mismo ámbito que los objetos reales, proporcionando al objeto sus características fundamentales. Harman señala que las cualidades reales están “retiradas a las profundidades de los objetos, nunca completamente captables” (Harman, 2011, p. 5).

Objeto sensual #

El Objeto Sensual es el objeto tal como se nos aparece a nosotros o a otras entidades. Estos son los fenómenos o experiencias que encontramos, que son siempre representaciones parciales e incompletas de objetos reales. Por ejemplo, la imagen de un árbol que vemos o el concepto de árbol en el que pensamos son objetos sensuales. Harman señala que “los objetos sensuales se perciben en contextos espaciales a través de sus cualidades sensuales” (Harman, 2017, p. 7).

Los objetos sensuales son aquellos que existen en el ámbito de la percepción y la experiencia. Son la forma en que los objetos reales se manifiestan ante otras entidades, incluidos los humanos. Harman los describe como “los objetos con los que interactuamos en la vida diaria, que siempre ocultan su realidad más profunda” (Harman, 2011, p. 9).

Cualidades sensuales #

Las cualidades sensuales son los atributos percibidos de un objeto experimentado por otro. Estas cualidades dependen del encuentro y pueden variar según la perspectiva del observador, el contexto, etc. Por ejemplo, el color verde de las hojas de un árbol tal como las ve un observador es una cualidad sensual. Harman explica que “los fenómenos estéticos surgen cada vez que se abre una brecha entre un objeto y sus cualidades” (Harman, 2011, p. 10).

Las cualidades sensuales son aquellas características que nos resultan inmediatamente evidentes a través de nuestros sentidos. Forman la interfaz a través de la cual interactuamos con los objetos, pero siempre son sólo un nivel superficial de la realidad completa del objeto. Harman afirma que “las cualidades sensuales son los atributos que aparecen en nuestra percepción, influenciados por diversos factores” (Harman, 2017, p. 12).

La interacción de la estructura cuádruple #

Harman profundiza en la interacción entre estos cuatro componentes a través de cuatro relaciones específicas: tiempo, espacio, eidos e hybris.

Tiempo #

El tiempo es la relación entre objetos reales y cualidades reales. Con el tiempo, los objetos reales persisten, aunque sus cualidades reales pueden cambiar. Harman indica que esta tensión implica una “ruptura que nunca se hace explícita en el curso normal de la experiencia cotidiana” (Harman, 2017, p. 15).

La relación entre los objetos reales y sus cualidades a lo largo del tiempo sugiere que, si bien los objetos perduran, las características específicas que exhiben pueden evolucionar. Esta interacción dinámica resalta la constancia del objeto en medio del flujo de sus propiedades. Harman señala: “Las cualidades reales de un objeto pueden alterarse, pero el objeto en sí conserva su identidad central” (Harman, 2011, p. 17).

Espacio #

El espacio se refiere a la interacción entre objetos sensuales y cualidades sensuales. Los objetos sensuales se perciben en contextos espaciales a través de sus cualidades sensuales. Harman señala que “el espacio y el tiempo no surgen arbitrariamente de la nada, sino que son el resultado de dos tipos de tensión entre el objeto y la calidad” (Harman, 2017, p. 18).

Esta interacción es espacial porque implica la forma en que los objetos se presentan dentro de un entorno determinado. Las cualidades sensuales ayudan a localizar los objetos dentro de un campo perceptivo, lo que hace que el concepto de espacio esté inherentemente ligado a la forma en que percibimos los objetos y sus atributos. Harman afirma: “Los objetos sensuales y sus cualidades están entrelazados en el ámbito espacial de la percepción” (Harman, 2005, p. 19).

Eidos #

Eidos representa la conexión entre objetos reales y objetos sensuales. Esta interacción captura la esencia de un objeto en su transición de ser percibido a existir de forma independiente. Harman toma prestado de Husserl y señala que “los objetos sensuales no solo tienen cualidades sensuales cambiantes, sino también cualidades reales indispensables” (Harman, 2017, p. 12).

Eidos, o esencia, se refiere a la forma en que la verdadera naturaleza de un objeto influye en su percepción. Sirve de puente entre el objeto tal como es en sí mismo y el objeto tal como aparece ante los demás. Harman explica: “La esencia de un objeto es una mezcla de su realidad retraída y sus cualidades perceptibles” (Harman, 2017, p. 23).

Hybris #

Hybris describe la relación entre las cualidades reales y las cualidades sensuales, refiriéndose a la tensión y la interacción entre las propiedades inherentes de un objeto y la forma en que se perciben estas propiedades. Harman afirma que “la causalidad indirecta ocurre en el núcleo fundido de un objeto” (Harman, 2011, p. 16).

La hybris, o la mezcla de cualidades, refleja la tensión entre lo que es un objeto y cómo se percibe. Esta tensión puede conducir a nuevas comprensiones e interacciones, ya que las cualidades percibidas de un objeto pueden influir en sus cualidades reales. Harman analiza cómo “la interacción entre las cualidades reales y sensuales puede conducir a resultados inesperados y nuevas formas de interacción” (Harman, 2017, p. 26).

Referencias #

  • Harman, Graham. The Quadruple Object. Zero Books, 2011.
  • Harman, Graham. Object Oriented Ontology: A New Theory of Everything. Penguin Random House, 2017.
  • Harman, Graham. Guerrilla Metaphysics: Phenomenology and the Carpentry of Things. Open Court Publishing, 2005.