Feminismo Orientado a Objetos

El feminismo orientado a objetos (OOF) representa una intervención en discursos filosóficos como el realismo especulativo, la ontología orientada a objetos (OOO) y el nuevo materialismo, con el objetivo de integrar perspectivas feministas. OOF critica la abstracción y la teorización ahistórica de OOO como peligrosas por su legitimación del capitalismo instrumental y las formas neoliberales de controlar los objetos. Sin embargo, OOF encuentra ideas valiosas en la perspectiva no antropocéntrica de OOO, que desafía las jerarquías tradicionales que privilegian la experiencia humana. Esta perspectiva resuena con las críticas feministas al excepcionalismo humano y abre nuevas posibilidades para comprender la agencia de entidades no humanas.

El feminismo orientado a objetos ofrece un enfoque transformador para comprender las relaciones entre humanos y objetos, integrando la política, la erótica y la ética feministas en el discurso de la OOO y el nuevo materialismo. Al abrazar las dimensiones políticas, encarnadas y de agencia de los objetos, la OOF proporciona un marco matizado para abordar cuestiones contemporáneas de objetivación, materialidad y agencia. Esta síntesis de ideas de autores clave demuestra el potencial de la OOF para contribuir significativamente tanto a la teoría feminista como a la filosofía orientada a objetos.

Feminismo + OOO #

OOF aborda prácticas históricas y actuales de tratar a ciertos seres humanos (particularmente mujeres, personas de color y pobres) como objetos. Entrelaza la política feminista, la erótica y la ética para crear un marco sólido para comprender y transformar las condiciones de cosificación. Behar señala: “OOF se relaciona con historias de tratar a ciertos humanos como objetos” (Behar, 2016, p. 3). Este enfoque enfatiza la importancia de la interseccionalidad, reconociendo que la cosificación se experimenta de manera diferente en los distintos ejes de identidad.

La ontología orientada a objetos postula que el mundo se compone exclusivamente de objetos, rechazando el privilegio tradicionalmente otorgado a los sujetos humanos. La noción de Harman de que los objetos son fundamentalmente retirados e independientes constituye una base crucial para la OOF. Sin embargo, OOF critica la tendencia de OOO a pasar por alto las dimensiones políticas y sociales de la objetividad. Al integrar perspectivas feministas, OOF aborda las formas en que el poder, la explotación y la cosificación se cruzan con el estatus ontológico de los objetos.

Política de objetividad #

OOO, articulado por pensadores como Graham Harman y Timothy Morton, postula que el mundo se compone exclusivamente de objetos y rechaza el privilegio antropocéntrico de los sujetos humanos. La noción de Harman de objetos “retirados”, que existen independientemente de la percepción e interacción humana, constituye una base crucial para OOF, que también critica la tendencia de OOO a abstraer objetos de sus contextos sociopolíticos, enfatizando que dicha abstracción a menudo perpetúa las estructuras de poder existentes y pasa por alto las experiencias vividas por los grupos marginados. Como señala Katherine Behar, “demasiados humanos son muy conscientes de ser objetos, sin encontrar motivos para celebrar esa realidad” (Behar, 2016, p. 5). Al integrar ideas feministas, OOF busca abordar estas dimensiones, abogando por un enfoque más inclusivo y políticamente comprometido del pensamiento orientado a objetos.

La dimensión política de la OOF implica reconocer y abordar las formas en que la cosificación bajo el patriarcado, el colonialismo y el capitalismo asigna a ciertos grupos el estatus de objetos. Como señala Elizabeth Grosz, “el feminismo orientado a objetos cambia sus agencias operativas de una ‘política de reconocimiento’, de destacar, a una política de inmersión, de estar con” (Behar, 2016, p. 9). Este cambio desafía los enfoques feministas tradicionales que priorizan la visibilidad y el reconocimiento, abogando en cambio por un compromiso más profundo con las condiciones materiales de la cosificación.

OOF critica la abstracción de objetos de sus contextos sociopolíticos por parte de OOO. Como sostiene Marina Gržinić, “OOO y el nuevo materialismo participan en un proyecto ahistórico (quizás incluso deshistorizante)” que replica la humanización del capital (Behar, 2016, p. 28). Al abordar la economía política de los objetos, OOF busca evitar replicar las mismas estructuras que critica. Esto implica reconocer las condiciones históricas y materiales que dan forma a la existencia y las interacciones de los objetos.

Gržinić sostiene que el nuevo materialismo participa de un proyecto ahistórico que replica la humanización del capital (Behar, 2016, p. 28). Esta crítica subraya la necesidad de que la OOF aborde la economía política de los objetos, considerando cómo se instrumentalizan dentro del capitalismo global. En “Posicionamiento político feminista en el capitalismo global neoliberal”, Gržinić critica la complicidad del nuevo materialismo en el capitalismo neoliberal. Ella sostiene que la OOF debe abordar la economía política de los objetos para evitar replicar las mismas estructuras que busca criticar (Behar, 2016, p. 201). Esto implica reconocer las formas en que los objetos están entrelazados en sistemas de explotación y extracción de valor.

Erótica de la objetividad #

OOF emplea el humor y el erotismo para explorar los entrelazamientos entre objetos. Este enfoque se alinea con la risa feminista radical descrita por Irina Aristarkhova, quien afirma que el humor es una hazaña de pensamiento cada vez más difícil para los teóricos pero alcanzable para los artistas (Behar, 2016, p. 14). Al aceptar el absurdo y las contradicciones inherentes a las relaciones objetales, OOF desafía los rígidos límites entre sujeto y objeto, humano y no humano.

En “Todos los objetos son desviados”, Timothy Morton explora el concepto de “esencialismo extraño”, sugiriendo que todos los objetos realizan una autodiferenciación interna desviada. Esto se alinea con las teorías de Luce Irigaray y ofrece una manera de comprender la desviación e intimidad inherentes de los objetos (Behar, 2016, p. 65). La exploración de Morton de la intimidad ecológica y las relaciones objetales contribuye a la comprensión de OOF de la naturaleza compleja, a menudo contradictoria, de los objetos.

Ética de la objetividad #

OOF rechaza grandes afirmaciones filosóficas de verdad y, en cambio, aboga por una posición ética modesta que abraza lo incorrecto como una forma de corrección. Esto se ejemplifica en el análisis de Behar del “Botox cosmético”, que, según ella, brinda una oportunidad para objetivar radicalmente el yo, suprimiendo la facialidad y la ética orientada al sujeto asociada con ella (Behar, 2016, p. 17). Esta postura ética desafía la búsqueda de la verdad objetiva y abraza el desorden y las contradicciones de la experiencia vivida.

Elizabeth A. Povinelli, en “The World Is Flat and Other Super Weird Ideas”, critica la ontología plana propuesta por OOO, argumentando que no tiene en cuenta las relaciones jerárquicas y cargadas de poder que caracterizan las interacciones humanas y no humanas (Behar, 2016 , pág.107). Al resaltar las limitaciones de la ontología plana, Povinelli subraya la necesidad de un enfoque más matizado y políticamente comprometido del pensamiento orientado a objetos.

Nuevos materialismos #

La OOF se cruza con los nuevos materialismos feministas, que enfatizan nuestra condición común como materia para superar las distinciones antropocéntricas. Patricia Clough destaca cómo el trabajo reciente sobre cuerpos, ciencia y tecnología impulsa la teoría feminista a “abrir el estudio de los cuerpos a cuerpos distintos del cuerpo humano” (Behar, 2016, p. 9). Esta perspectiva fomenta alianzas con entidades no humanas e inorgánicas, extendiendo la ética del cuidado al mundo de los objetos.

El concepto de “materia vibrante” de Jane Bennett enfatiza la acción de las cosas, independientemente de la influencia humana. Ella describe el “poder de cosa” de los objetos para convertirse en entidades vibrantes con su propia efectividad (Behar, 2016, p. 13). Esta perspectiva enriquece la comprensión de OOF de los objetos como participantes activos en el mundo, desafiando el sesgo antropocéntrico que a menudo caracteriza tanto los discursos feministas como los filosóficos.

Diálogos con pensadores clave #

Irina Aristarjova #

En “Un objeto feminista”, Irina Aristarkhova explora la compleja relación entre sujeto y objeto, utilizando el video artístico de una estudiante como caso de estudio. Cuestiona la cosificación de los objetos y sus implicaciones para los objetivos feministas, destacando la dificultad de identificarse con los objetos y al mismo tiempo ir más allá de su estatus utilitario (Behar, 2016, p. 39-40). El análisis de Aristarkhova subraya los desafíos éticos de interactuar con objetos desde una perspectiva feminista, enfatizando la necesidad de un enfoque crítico y matizado.

Aristarkhova profundiza en el concepto de “cosidad” de Heidegger para distinguir entre objetos y cosas, argumentando que el proceso de objetivación despoja a las cosas de su valor y relacionalidad inherentes. Sostiene que la teoría feminista debe lidiar con este proceso agresivo para reclamar la agencia y el significado de los objetos. “La explicación de Heidegger del proceso ‘agresivo’ de objetivación mediante el cual las cosas se convierten en objetos” proporciona un marco crítico para comprender los riesgos éticos del feminismo orientado a objetos (Behar, 2016, p. 39).

Timothy Morton #

En “Todos los objetos son desviados: feminismo e intimidad ecológica”, Morton explora el concepto de “esencialismo extraño”, sugiriendo que todos los objetos realizan una autodiferenciación desviada interna. Esto se alinea con las teorías de Luce Irigaray y ofrece una manera de comprender la desviación e intimidad inherentes de los objetos (Behar, 2016, p. 65). La exploración de Morton de la intimidad ecológica y las relaciones objetales contribuye a la comprensión de OOF de la naturaleza compleja, a menudo contradictoria, de los objetos.

Morton sostiene que la retirada de los objetos los vuelve inherentemente desviados, constantemente en bucle a través de otros objetos y de ellos mismos. Esta desviación desafía las categorías ontológicas tradicionales e invita a repensar las relaciones objetales. “Todos los objetos realizan una autodiferenciación desviada interna, que él compara con la teorización de Luce Irigaray sobre la divergencia de la mujer respecto de la lógica falocéntrica” (Behar, 2016, p. 65). Esta perspectiva enriquece el compromiso de OOF con las complejidades del pensamiento orientado a objetos.

Lunning francés #

En “Encanto y abyección: el posible potencial de las cualidades separadas”, Lunning analiza la noción de atractivo como una forma en que los objetos nos atraen, mientras que

la abyección nos repele. Esta interacción dinámica de atracción y repulsión refleja la naturaleza compleja de nuestra relación con los objetos (Behar, 2016, p. 83). El análisis de Lunning proporciona una comprensión matizada de cómo los objetos pueden atraerse y repeler simultáneamente, desafiando nociones simplistas de las relaciones objetales.

Lunning explora cómo el cuerpo femenino, tan atractivo como abyecto, complica las nociones tradicionales de objetividad. Examina la fetichización de los objetos femeninos en la cultura popular, argumentando que esta dualidad de atractivo y abyección revela conocimientos más profundos sobre la política de cosificación. “Lunning descubre un complejo por el cual el abyecto cuerpo menstrual, cubierto con significantes de un atractivo cuerpo premenstrual, se resexualiza y se vuelve abyecto” (Behar, 2016, p. 83). Este análisis subraya la necesidad de una crítica feminista de las relaciones objetales que dé cuenta de las complejidades de la atracción y la repulsión.

Elizabeth A. Povinelli #

En “El mundo es plano y otras ideas súper raras”, Povinelli examina la ontología plana propuesta por OOO, donde todos los objetos están en pie de igualdad. Critica esta visión desde una perspectiva feminista, argumentando que no tiene en cuenta las relaciones jerárquicas y cargadas de poder que caracterizan las interacciones humanas y no humanas (Behar, 2016, p. 107). La crítica de Povinelli destaca las limitaciones de la ontología plana y subraya la necesidad de un enfoque más matizado y políticamente comprometido del pensamiento orientado a objetos.

Povinelli explora las relaciones materiales entre comunidades de objetos sociales y no vitales, argumentando que la planitud propuesta por OOO pasa por alto las complejas dinámicas de poder que dan forma a estas relaciones. “La ontología plana a menudo ignora el poder social que acompaña a ciertos objetos, impidiendo encuentros con objetos subalternos” (Behar, 2016, p. 107). Su análisis exige un replanteamiento del pensamiento orientado a objetos que tenga en cuenta los contextos sociopolíticos en los que existen los objetos.

Katherine Behar #

En “Enfrentando la necrofilia, o la ‘ética del Botox’”, Behar explora la ética de la autoobjetivación a través de procedimientos cosméticos. Ella sostiene que tales prácticas brindan una oportunidad para objetivar radicalmente el yo, desafiando las nociones tradicionales de subjetividad y ética (Behar, 2016, p. 123). El análisis de Behar sobre el Botox cosmético destaca el potencial de la autoobjetivación para subvertir los marcos éticos convencionales y crear nuevas posibilidades para la praxis feminista.

Behar sostiene que el amortiguamiento electivo del rostro mediante Botox puede verse como una forma de autoobjetivación radical, que altera la ética orientada al sujeto asociada con la facialidad y la vivacidad. “El Botox cosmético, empleado para amortiguar el rostro de forma electiva, brinda la oportunidad de objetivar radicalmente el yo, suprimiendo la facialidad y, con ella, la ética levinasiana orientada al sujeto de la facialidad y la vivacidad” (Behar, 2016, p. 123). Esta perspectiva desafía los paradigmas éticos tradicionales e invita a repensar la autoobjetivación como una práctica feminista.

Adam Zaretsky #

En “OOPS: Psychopathia Sexualis orientada a objetos”, Zaretsky profundiza en la intersección del pensamiento orientado a objetos y la desviación sexual. Sugiere provocativamente que comprender la agencia sexual de los objetos puede ofrecer nuevos conocimientos tanto sobre la cosificación como sobre la liberación (Behar, 2016, p. 145). El análisis de Zaretsky desafía las nociones convencionales de agencia sexual y cosificación, proponiendo un replanteamiento radical de estos conceptos desde una perspectiva orientada a objetos.

Zaretsky explora el uso de tecnologías modificadoras como la “pistola genética” en la investigación transgenética y el bioarte, argumentando que estas prácticas producen nuevas formas de cosificación y agencia sexual. “Utilizando tecnologías modificadoras como la ‘pistola genética’, los transgenetistas y bioartistas a menudo producen formas fallidas y parciales que sugieren que los estudios sobre la discapacidad bien podrían informar el feminismo orientado a objetos junto con los discursos de género y poscolonialidad” (Behar, 2016, p. 145). Su análisis destaca las intersecciones entre el pensamiento orientado a objetos, la desviación sexual y la biopolítica.

Ana Pollock #

En “Queering Endocrine Disruption”, Pollock aborda el impacto de los disruptores endocrinos en los cuerpos y las identidades. Sostiene que reconocer la agencia de estos objetos químicos puede informar una política feminista queer que desafíe las comprensiones normativas sobre sexo y género (Behar, 2016, p. 183). El análisis de Pollock enfatiza la necesidad de una crítica feminista de la alteración endocrina que dé cuenta de las complejas interacciones entre cuerpos, sustancias químicas e identidades.

Pollock explora el potencial extraño de los disruptores endocrinos, sugiriendo que estos objetos químicos pueden alterar los roles normativos sexuales y de género. “La alteración endocrina parece causar rasgos y comportamientos extraños, como parejas del mismo sexo o características intersexuales en la vida silvestre” (Behar, 2016, p. 183). Su análisis exige un replanteamiento de la alteración endocrina desde una perspectiva feminista queer, destacando el potencial de estos objetos químicos para desafiar y transformar la comprensión normativa del sexo y el género.

Marina Gržinić #

En “Posicionamiento político feminista en el capitalismo global neoliberal”, Gržinić critica la complicidad del nuevo materialismo en el capitalismo neoliberal. Ella sostiene que la OOF debe abordar la economía política de los objetos para evitar replicar las mismas estructuras que busca criticar (Behar, 2016, p. 201). El análisis de Gržinić subraya la importancia de abordar las condiciones materiales y económicas que dan forma a las relaciones objetales, enfatizando la necesidad de una crítica feminista políticamente comprometida.

Gržinić sostiene que el nuevo materialismo a menudo pasa por alto las formas en que los objetos son instrumentalizados dentro del capitalismo global. “El nuevo materialismo replica lo que ella llama la ‘humanización del capital’” (Behar, 2016, p. 201). Su crítica exige un replanteamiento del pensamiento orientado a objetos que tenga en cuenta las dimensiones políticas y económicas de la objetivación, destacando la necesidad de un enfoque más crítico y políticamente comprometido.

Karen Gregorio #

En “In the Cards: From Hearing ‘Things’ to Human Capital”, Gregory examina cómo los objetos, particularmente los digitales, están implicados en las formas contemporáneas de trabajo y explotación. Destaca la necesidad de una crítica feminista de las formas en que se utilizan los objetos para extraer valor de actores humanos y no humanos (Behar, 2016, p. 225). El análisis de Gregory subraya las intersecciones entre el pensamiento orientado a objetos, el trabajo digital y la explotación, enfatizando la necesidad de una crítica feminista políticamente comprometida.

Gregory explora el papel de las cartas del Tarot en las formas contemporáneas de trabajo y extracción de valor, argumentando que estos objetos obligan a los humanos a realizar un trabajo afectivo. “La agencia de las tarjetas y la vivacidad comunicativa se ponen en primer plano, contrastando la postura pasiva del lector humano, que escucha meditativamente los mensajes de las tarjetas” (Behar, 2016, p. 225). Su análisis destaca las formas en que se utilizan los objetos para extraer valor del trabajo humano, y exige un replanteamiento de las relaciones objetales desde una perspectiva feminista.

Joshua Scannell #

En “Tanto un cyborg como una diosa: tiempo gerencial profundo y gobernanza informática”, Scannell explora la intersección del ciberfeminismo y la OOF. Sostiene que entender los objetos como cyborgs y diosas puede contribuir a una crítica feminista de la vigilancia y la gobernanza en la era digital (Behar, 2016, p. 247). El análisis de Scannell subraya el potencial del ciberfeminismo para interactuar con el pensamiento orientado a objetos, destacando la necesidad de una crítica feminista políticamente comprometida de la gobernanza digital.

Scannell explora las implicaciones de ver los objetos como cyborgs y diosas, sugiriendo que esta perspectiva dual puede informar una crítica feminista de la vigilancia y la gobernanza digitales. “Comprender los objetos como cyborgs y diosas puede contribuir a una crítica feminista de la vigilancia y la gobernanza en la era digital” (Behar, 2016, p. 247). Su análisis destaca las intersecciones entre el ciberfeminismo, el pensamiento orientado a objetos y la gobernanza digital, enfatizando la necesidad de un enfoque políticamente comprometido.

Referencia #

Behar, Katherine, editor. Object-Oriented Feminism. University of Minnesota Press, 2016.