Magia Realista

Magia realista: objetos, ontología, causalidad de Timothy Morton presenta una exploración profunda de los objetos y sus misterios inherentes. Morton extiende el concepto literario de Realismo Mágico, famoso empleado por Gabriel García Márquez, a la investigación filosófica, argumentando que la realidad misma posee una cualidad mágica. Él postula que los objetos interactúan dentro de una red de relaciones que son fundamentalmente ilusiones, dando lugar a las dimensiones estéticas y mágicas de la causalidad, desarrollando también hermosos conceptos orientados a objetos a lo largo del camino, expandiendo así OOO aka. La infrafísica a marcos teóricos más amplios y el realismo mágico revelador pueden ser una metodología viable para acceder y estudiar objetos, ya que establece cómo aparecen, desaparecen, persisten y crean una maravillosa ilusión en conjunto.

Las ideas de Morton resuenan con el marco más amplio de la ontología orientada a objetos (OOO), iniciada por Graham Harman. OOO postula que todos los objetos son igualmente objetos y existen independientemente de la percepción humana y tienen su propia realidad intrínseca. La contribución de Morton a OOO radica en su énfasis en los aspectos estéticos y mágicos de las interacciones de los objetos, enriqueciendo el discurso con una comprensión matizada de la causalidad y la esencia. “Como parte del proyecto de la ontología orientada a objetos (OOO), la filosofía cuyo primer arquitecto es Graham Harman, este libro libera la estética de su papel ideológico como casamentera entre sujeto y objeto” (Morton, 2013, p. 18).

El realismo mágico como investigación filosófica #

El realismo mágico, tradicionalmente un género literario, entrelaza elementos de magia en un entorno realista, desafiando los límites entre lo mundano y lo extraordinario. Morton emplea este recurso literario como herramienta filosófica para explorar la naturaleza de los objetos. Sostiene que los objetos son inherentemente retraídos, su verdadera esencia está oculta detrás de capas de apariencias e interacciones sensuales, lo que requiere un método de investigación que reconozca la naturaleza mística y esquiva de la realidad. “Si las cosas son intrínsecamente retraídas, irreductibles a su percepción, relaciones o usos, sólo pueden afectarse entre sí en una extraña región de huellas y huellas: la dimensión estética” (Morton, 2013, p. 15).

La dimensión estética como causalidad #

Como también lo hace Harman, Morton postula que la causalidad no es un proceso mecánico sencillo sino un fenómeno estético. Las interacciones entre objetos ocurren en un espacio estético, lleno de huellas e huellas que los objetos dejan unos en otros. Esta perspectiva desafía las nociones tradicionales de causalidad, que a menudo buscan desmitificar y explicar la “magia” de las interacciones. “La causalidad es un asunto secreto, pero abierto: un secreto a voces. La causalidad es misteriosa, en el sentido original del griego mysteria, que significa cosas indescriptibles o secretas” (Morton, 2013, p. 17).

Los objetos y su esencia retraída #

Central para el argumento de Morton es el concepto de retirada, derivado de la filosofía heideggeriana y también vital en la filosofía de Harman en su idea de las diversas causalidades de los objetos, que afirma que los objetos nunca son completamente accesibles o comprensibles; su verdadera naturaleza siempre está parcialmente oculta. Tal retirada crea un misterio inherente al que sólo se puede acceder a través de medios indirectos, como a través de sus manifestaciones sensuales y la dimensión estética. “La retirada significa que en este mismo momento, este mismo objeto, como aspecto intrínseco de su ser, es incapaz de ser cualquier otra cosa: mi poema sobre él, su estructura atómica, su función, sus relaciones con otras cosas” (Morton, 2013 , pág.16).

Morton explora la idea de que los objetos que percibimos no son meras ilusiones, sino que contienen realidades más profundas, más cercanas y complejas de lo que parecen. Esta metáfora, extraída de la advertencia común en los espejos de los automóviles, subraya la proximidad y la naturaleza intrincada de los objetos que a menudo escapan a la percepción directa. “Los objetos en el espejo están más cerca de lo que parecen. A la naturaleza le encanta esconderse” (Morton, 2013, p. 19).

Persistencia y ciclo de vida de los objetos. #

En términos de Morton, la persistencia se refiere a la existencia duradera de objetos a lo largo del tiempo a pesar de su inherente retirada y continua transformación. Los objetos nacen y mueren mediante un proceso que implica su interacción con otros objetos y el entorno. El nacimiento de un objeto está marcado por su emergencia en la dimensión estética, donde comienza a interactuar y afectar a otros objetos a través de sus cualidades sensuales. La muerte, por el contrario, no es una mera cesación sino una transición en la que los componentes y las huellas de un objeto se reabsorben y reconfiguran dentro de una red más amplia de relaciones.

Esta naturaleza cíclica del nacimiento y la muerte subraya la realidad dinámica e interconectada de los objetos, ya que persisten a través de procesos continuos de retirada y resurgimiento. Morton describe esto como una interacción mágica donde “cada objeto brilla con ausencia” y su presencia está marcada por los rastros y huellas que deja en el ámbito estético, enfatizando la naturaleza enigmática y transitoria de la existencia (Morton, 2013, p. 15). En su discusión sobre la persistencia y el ciclo de vida de los objetos, Morton escribe: “El hecho mismo de la existencia de un objeto implica que en algún momento hará una transición, se dispersará o se transformará, contribuyendo al ciclo interminable de creación y disolución que define el universo”. (Morton, 2013, pág. 202). Esta cita refuerza la idea de que los objetos están siempre en un estado de cambio, naciendo y muriendo continuamente, pero persistiendo en diferentes formas y a través de diferentes interacciones.

Ecología oscura e interdependencia #

Las ideas ecológicas de Morton están entrelazadas con su postura filosófica. Sugiere que comprender los objetos a través de sus interacciones estéticas y mágicas puede conducir a una conciencia ecológica más profunda. Los objetos, en su naturaleza retraída, participan en un sistema ecológico más amplio que trasciende las meras interacciones mecánicas. “En una era de conciencia ecológica volveremos a pensar en el arte como una fuerza demoníaca, que transporta información del más allá, es decir, de entidades no humanas como el calentamiento global, el viento, el agua, la luz solar y la radiación” (Morton, 2013, pág.21). Una ecología oscura.

Morton también recurre a conceptos budistas para elaborar sus ideas. La noción de interdependencia, un principio clave del budismo, se alinea con sus puntos de vista sobre la interconexión de todos los objetos. “Al igual que en el budismo, donde todo es interdependiente y nada existe de forma aislada, los objetos en la Magia Realista siempre son parte de una red más amplia de relaciones” (Morton, 2013, p. 140). Esto refleja la comprensión budista de que los fenómenos surgen de forma codependiente, reforzando la idea de que los objetos no son entidades aisladas sino que están definidos por sus relaciones e interacciones.

Referencias #

Morton, T. (2013). Magia realista: objetos, ontología, causalidad. Open Humanities Press.